Antonio de Toledo:

Historia de una pasión

Todo comenzó en 1975, cuando mis padres se mudaron de mi pueblo natal, Valdeverdeja (Toledo) a un barrio muy cerca de Madrid, Villaverde Alto, en la Calle Talco, número 46. De ahí viene mi apodo, en un principio “Antonio el de Toledo”, y poco después “Antonio de Toledo”.

En el edificio donde vivíamos en Villaverde, en la planta baja, había un taller donde se fabricaban guitarras, se reparaban muebles, se hacían cuadros y todo tipo de trabajos de carpintería. Como mi padre tenía amplios conocimientos de carpintería, pronto comenzó a ayudar al dueño del negocio, el Sr. Eusebio García.

A los dos años aproximadamente, cuando al Sr. Eusebio le surgió un cliente en Alemania para sus guitarras, necesitaban un estuche de mayor calidad. En aquellos tiempos, no había fabricantes de estuches, y los pocos disponibles eran de cartón y de muy baja calidad. Fue entonces cuando decidieron fabricar sus propios estuches para poder enviar las guitarras que producían, las cuales eran muy pocas, solo una o dos al mes.

Plaza de España en Valdeverdeja, Toledo. Fotografía de 19Tarrestnom65 para Wikimedia Commons.

Después de un año, se dieron cuenta de que, sin querer, habían descubierto una verdadera fuente de éxito, ya que en poco tiempo el Sr. Eusebio ya estaba fabricando estuches para los numerosos talleres de guitarras de Madrid y fuera de la ciudad. La demanda fue tan grande que, con tan solo 12 años, me uní al taller por las tardes, después de salir del colegio, para trabajar con mi padre y los hijos del Sr. Eusebio en la producción de estuches.

brown wooden dreadnought guitar
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Estuve en el taller hasta mi incorporación al servicio militar. Durante ese tiempo, el Sr. Eusebio falleció y el taller se cerró, ya que mi padre se jubiló y los hijos del Sr. Eusebio no querían continuar con el negocio. Cuando terminé mi servicio militar, decidí retomar mi pasión y comenzar de nuevo con la fabricación de estuches y guitarras. En ese momento, el negocio de los estuches era casi inexistente, pero había muchos talleres y fábricas de guitarras.

En 1978, fundé el primer taller, y aunque en un principio la idea era fabricar tanto estuches como guitarras, en aquel momento lo que más nos pedían los clientes eran estuches, y en pocos años se convirtió en la fábrica de estuches más importante a nivel mundial, exportando camiones de estuches por todo el mundo.

Dada la pasión que siempre he tenido por las guitarras, yo mismo me encargaba de repartir los estuches a los luthiers de Madrid, con quienes convivía cada tarde. En ese entonces, los más grandes luthiers de la ciudad me conocían bien, y mi pasión por las guitarras creció aún más con el tiempo.

Aunque durante estos años nos dedicamos casi únicamente a la fabricación de estuches, mi padre seguía viniendo al taller casi a diario donde pasaba las horas que le apetecía cada día fabricando guitarras por hobby, y siempre que yo podía, me metía con él en el taller. Fue durante este tiempo cuando me enseñó todo lo que sabía sobre la fabricación de guitarras.

Cuando falleció mi padre, era yo el que hacía guitarras por hobby, hasta que llegó el día que me decidí a lanzar las guitarras al mercado, al principio piezas de lutheria muy artesanales y, poco después, ampliamos el taller para poder producir instrumentos de calidad, a precios más competitivos.

En estos años, las guitarras Antonio de Toledo se han abierto un hueco en el mercado de la guitarra en España, ofreciendo instrumentos de calidad tanto para guitarristas que se están iniciando, como para concertistas profesionales.

El año pasado decidimos crear una línea de guitarras en honor a mi padre, José Fernández. Sin embargo, él siempre utilizó su segundo apellido, Rincón, por lo que decidimos lanzar estas maravillosas guitarras bajo el nombre de "José Rincón", las cuales han tenido una excelente acogida.

En la gama José Rincón cuidamos aún más los detalles, y todas nuestras guitarras cuentan con una tapa de estilo "una sola pieza" que continúa hasta el zoque. Este trabajo es muy laborioso, pero es algo que los guitarristas más detallistas saben apreciar. Además, seleccionamos cuidadosamente las maderas para la tapa y las barras armónicas, con el fin de garantizar un sonido aún mejor.